Cómo preparamos cada sesión

Todo empieza con una consulta sobre el producto, el número de referencias y el estilo visual que encaja con tu marca. Así definimos el alcance de la sesión y evitamos cambios innecesarios durante la producción.

Después revisamos la lista de tomas y el orden de los productos para preparar una propuesta y un plan de entrega. Si hace falta, compartimos una muestra de montaje para validar la dirección antes de seguir adelante.

Revisamos el producto, el uso previsto y la lista de tomas antes de fotografiar.

Un proceso claro para marcas pequeñas que necesitan imágenes útiles, coherentes y listas para vender.

Durante la sesión trabajamos en estudio con fondos sencillos, detalles y texturas, o una propuesta más estilizada según el objetivo comercial. La selección privada permite revisar las vistas y elegir con calma las imágenes finales.

La edición se ajusta al alcance acordado y a las notas de uso comercial definidas por escrito. No entregamos archivos sin procesar por defecto, y la entrega final depende del volumen, la revisión y el nivel de retoque confirmado.